lunes, 27 de noviembre de 2017

Expectativas de los adolencentes

Expectativas de los adolescentes

Es importante conocer todos los aspectos directos e indirectamente relacinado con los adolescentes y la vida escolar actual, ya que entorno en el cual ellos se desenvuelven tienen mucha influencia en lo que son y en su forma de concebir el mundo.
Por otro lado, es necesario que desde el inicio de nuetra formación, nos acerquemos a las escuelas donde serán nuestro futuros en ámbitos laborales pretendiendo conocer la realidad y así, familiarizarnos con los contextos educativos, posibilitándonosel contactos con situaciones que involucren sujetos y prácticas.
En base a esto y haciendo una mirada sobre los adolescente que se hallan a comienzo del secuendario (y de nosotros  mismos en esa situación), despertó en mi la inquietud de abordar el siguiente tema: Expectativas de los estudiantes con respecto a la educación , el futuro y  los valores.
El interés de este tema, para nosotros como futuros formdores reside en conocer sobre la realidad de los adolescentes, que piensan y sienten sobre dichos aspestos, para entenderlos y comprenderlos profundamente, sabiendo que lo que son y lo que éstan viviendo no es algo que del aula sino que más bien puede significar una valiosa oportunidad de desarrollar virtudes, pontenciar habilidades y canalizar todo esto que el entorno les ofrece en forma desordenada.
L a situación anteriormente descrita sugiere algunas preguntas que tiene que ver con nuestra inquietud respecto a los interese de los estudiantes . Las cuestiones que nos planteamos en este análisi son los siguientes .: ¿Qué pretenden ellos que les brinden la escuela? ¿Qué desan para su futuro? ¿Cuáles son sus valores? ¿Qué o quienes influyen en todo esto ( condiciones socio-económicas, emocionales, familiares, etc.)
Los supuestos que exponemos en este sentido son:

  • Los adolescentes concurren a las escuelas para que éstas sean un medio que aumenten su nivel económico en el futuro.
  • Los estudiantes de grupos carenciados concuren a la escuelas para recibir refigerios, mientras que, aquellos de niveles más favorecidos, lo hacen con el fin de que les brinde conocimentos especilemente en actividades deportivas ,inglés y computación.
  • El valor más importante para los jóvenes es conseguir trabajo rapidamente y conservarlo para asegurar su futuro.


jueves, 23 de noviembre de 2017

deserción escolar

Deserción escolar es un término comúnmente utilizado en América Latina para referirse al abandono escolar. Se trata de aquella situación en la que el alumno después de un proceso acumulativo de separación o retiro, finalmente, comienza a retirarse antes de la edad establecida por el sistema educativo sin obtener un certificado de escolaridad.​
El abandono escolar o la deserción son dos conceptos que se han utilizado para referirse a un fenómeno de la educación secundaria que tiene que ver con el hecho de que un gran número de jóvenes se retiran de las aulas y del sistema educativo. El abandono escolar es un fenómeno en el que concurren muchos factores, unos considerados condicionantes del fenómeno y otros estructurales, determinantes
La deserción es la acción de desertar. Esto implica abandonar las obligaciones y separarse de las concurrencias que se solían frecuentar. La palabra escolar, por su parte, hace referencia a aquello que es perteneciente o relativo al estudiante o a la escuela.
según un informe de Unicef, medio millón de jóvenes argentinos está fuera de la escuela y solo el 45% logra terminar sus estudios secundarios. En Uruguay apenas el 28,5% completó el segundo ciclo. En Brasil, finaliza el 59% mientras que en Chile lo hace el 90%. La desigualdad social, la pobreza y la falta de políticas educativas relevantes son algunos de los escollos que afrontan los más jóvenes.

El panorama en la educación secundaria argentina es desalentador, ya que, según un informe que presentó Unicef, sobre la realidad en salud, educación y derechos de los chicos y las chicas de entre 10 y 18 años-, más de la mitad de ellos no termina el secundario y uno de cada seis trabaja.

Se trata de un rango de edad que cubre 5,5 millones de jóvenes. De ellos, medio millón está fuera de la escuela y solo el 45% logra terminar sus estudios secundarios.

introducción de deserción escolar

La deserción escolar es un tema que afecta al desarrollo de la sociedad y se da principalmente por una serie de variables que llevan al alumno al abandono y el desinterés por la educación. Esta puede darse principalmente por la falta de recursos económicos y por una desintegración familiar. Naturalmente la deserción trae consigo una serie de efectos mediante los cuales se reflejan una serie de conductas y situaciones observables. Las causas son varias, sin embargo lo importante es poder delinear estrategias para poder combatir dicho mal que trae con sigo una serie de problemas sociales. Comencemos a ver de una manera más clara que es la deserción escolar, sus efectos, causas, estadísticas y lo más importante, las estrategias para combatirla.

desercion escolar (video)

se dice que en la argentina solo el 43% de lo estudiantes terminan el secundario y se necesita el apoyo de los padres para no abandonar la escuela.
en este vídeo explica el porque abandonan la secundaria ay sea por diferentes motivos personales.
https://www.youtube.com/watch?v=2hWvQMhLLXk
las causas de la desercion escolar son multiples por eso se llega al abandono de la educacion.
causas mas comunes
*embarazo no deseado
*economia
*trabajo, etc
https://www.youtube.com/watch?v=eZEUW2X_uAg
QUIEN FRACASA CUANDO HAY FRACASO ESCOLAR?
El fracaso escolar existe. Sabemos qué variables están asociadas a él.
También sabemos quienes son los que fracasan. Lo que no sabemos y no
podemos aceptar es que el fracaso escolar es inevitable.
El fracaso escolar es un producto resultante de la propia institucionalización de
la educación En el sistema escolar es normal fracasar y la educación lo que
tiene que hacer es evitar que las persones fracasen. Pero dejadas las cosas a
su curso, el fracaso escolar es un producto lógico e inevitable del mismo
sistema.
De ahí que al hablar de las causas del fracaso escolar y, más tarde, pasar al
terreno propositivo para abordar las vías de mejora, se comience por
decodificar i deconstruir el aparato escolar, que es el que lo produce. De poco
sirve detectar, analizar y calibrar las variables asociadas al fracaso escolar, si
después no aborda la intervención para eliminarlo.
Por eso mi intención será centrarme en esta deconstrucción del sistema
escolar porque es la única forma de encontrar causas más profundas que las
que aluden a las variables de tipo personal, familiar, de contexto inmediato, etc.
Empezaré deconstruyendo los términos y expresiones más habituales en este
territorio.
El fracaso escolar se contrapone al éxito escolar. Parece una verdad de
Perogrullo, pero éxito y fracaso son conceptos que aluden a realidades
bastante asimétricas. Aunque a primera vista parecen contrapuestas en una
especie de simetría conceptual.
El fracaso escolar es el fracaso académico. Se presenta como una especie de
derrota del sujeto en las instituciones escolares, cuando en realidad es un
fracaso académico. Un fracaso académico con graves consecuencias. En la
medida en que hemos reducido el derecho a la educación al derecho a la
escolaridad, al fracasar en la escolaridad se fracasa en la realización del
derecho a la educación. Al no cumplir los requisitos que plantea la concreta
concepción actual de la escolaridad, algunos individuos fracasan i les queda
cercenado el derecho a la educación.
Como, para mi, el derecho a la educación es un valor prioritario y ese bien es
superior a las dificultades que en la escuela puede encontrar el estudiante,
resulta que hay que desbordar el concepto de fracaso escolar o las
instituciones que lo producen y que niegan el derecho a la educación.
Especialmente en el ámbito de la educación obligatoria que es el territorio al
cual me refiero en el discurso que estoy utilizando. En este ámbito, el fracaso
escolar es la negación al alumno a poder seguir beneficiándose del derecho a
la educación.
El éxito escolar tampoco es el éxito educativo. Lo que pasa es que el hecho de
resolver las exigencias del sistema escolar produce la sensación del éxito
educativo. Quien crea que los “productos” que salen de nuestra institución
escolar son los mejores, comete un error o le falta la visión transformadora que
supone la educación.
Planteado el problema en estos términos, el concepto de calidad como criterio
de excelencia tiene traducciones muy distintas. Porque la calidad como
equivalente a “no fracaso” es diferente al concepto de cualidad valorable
positivamente de la educación. Los buenos estudiantes no necesariamente
representan los que han acumulado la buena educación.
Mientras que los malos estudiantes sí que representan la no educación porque
el fracaso escolar les supone no poder beneficiarse de la continuación de la
escolarización o estar escolarizados en malas condiciones.
Seria interesante que nos atreviésemos a pensar que el orden escolar vigente
no es el único posible. Y que, tener éxito en ese orden, no es necesariamente
el éxito al que podríamos aspirar.
Desde este enfoque, hablar de las causas del fracaso escolar supone abordar
las causas estructurales que lo producen, más allá de los análisis
correlacionales de las variables de carácter psicopedagógico que normalmente
se usan en los estudios de este problema. Modificar las circunstancias y los
parámetros escolares seria la forma de combatir el fracaso.
Más allá de terapias y de medidas de asistencia de índole psicopedagógica,
abordar políticamente el problema del fracaso escolar lleva a la transformación
de la escuela. Porque, en definitiva, el fracaso sería la manifestación de la
incapacidad que la escuela tiene para acoger a los sujetos, que tienen infinidad
de diferencias y desigualdades entre ellos.
La diversidad entre los que asisten a la escuela confrontada a los parámetros
homogéneos con los cuales funciona es lo que produce la dispersión de
rendimientos, la desigualdad de rendimientos. Y la desigualdad de
rendimientos la concebimos como fracaso escolar.
Este fenómeno del fracaso escolar viene del hecho histórico y progresista de
haber universalizado la escolarización. Porque cuanto más se universaliza,
mas individuos y más variabilidades se incorporan a ella, más productos
atípicos produce. Ya que se trata de una institución que no ha sido configurada
históricamente y que no funciona para acoger esa diversidad.
El fracaso escolar es un desajuste entre las expectativas y las posibilidades
reales que la institución ofrece. Un desajuste entre la variabilidad de los sujetos
y la capacidad de la institución para acoger esa diversidad.
De ahí que no quepa alarmarse cuando en la ESO se produzca un alto nivel de
no-éxito y de dificultades escolares, porque es la estricta consecuencia de
haber acogido agentes para los cuales el sistema no estaba previsto en cuanto
al tipo de cultura, exigencia, ritmo de aprendizaje, etc.
El juicio que el abordaje del fracaso escolar nos lleva a hacer sobre el sistema
educativo es el juicio a un planteamiento que históricamente surgió para
realizar un sentido elitista o selectivo de la educación y que posteriormente fue
elevado a la categoría de modelo universal.
Ello nos lleva al dilema entre la exclusión o la transformación del sistema. Y en
cualquier caso, aunque transformemos el sistema, siempre quedaran residuos
de desajuste entre las diversidades de los sujetos y los parámetros con los que
funciona la escuela.
Por esa razón en la actualidad ya se contemplan y proponen una serie de
medidas correctoras que afectan al currículum, a la metodología, a la
organización del centro y del mismo sistema escolar para
 Alicia Fernández. Desde mediados de la década de 1960, en Argentina fueron constatando que gran cantidad de niños y niñas (muchos de ellos erróneamente diagnosticados como deficientes mentales) presentaban fracaso escolar o trastornos de aprendizaje sin padecer ningún trastorno neurológico anatómico ni funcional, ni déficit cognitivo.
Hubo un cambio en el modo de enseñar de sus maestros, algunos de estos niños y niñas lograban aprender. Por lo cual el trabajo se dirigía a abrir espacios de reflexión con los maestros, para que ellos pudieran realizar cambios de posicionamiento subjetivo que redundaran en lo pedagógico. Esos cambios debían darse en dos direcciones. Hacia sí mismos: para recuperar el propio placer de aprender y desde allí modificar la modalidad de enseñanza. Hacia sus alumnos: para investirlos del carácter de sujetos pensantes, capaces de aprender.
El hecho de que, a partir de los cambios en los maestros, los alumnos lograban aprender, indicaba de alguna manera que la dificultad previa respondía principalmente a la situación educativa. Sin embargo, aun modificando el espacio educativo-escolar, otros niños continuaban con el trastorno de aprendizaje, interrogando desde sus síntomas no sólo a la escuela. Se profundizó y se extendió entonces el análisis hacia la historia del niño y su familia.
Se fue estableciendo una diferencia entre el fracaso en el aprendizaje, anclado en el sistema educativo, al que, por lo cual, se llama fracaso escolar y el fracaso en el aprendizaje anclado en el niño y su medio familiar.
 Se comprobó, además, que realizando intervenciones psicopedagógicas clínicas, tendientes a la resignificación de la modalidad de aprendizaje del niño -aun de aquellos que habían sido ligera y erroneamente diagnosticados como discapacitados mentales- y a la modificación de los posicionamientos enseñantes de los padres, se podía superar completamente el problema que habían manifestado.

Para Schelemenson el fracaso escolar se refiere a fracaso en el sistema social y educativo. El estudio del fracaso es un objeto complejo atravesado por múltiples factores socio-económicos.
Psicólogos y sociólogos suelen recortar la realidad abocándose el estudio en los problemas de aprendizaje de orden individual.
Centrarse en el fracaso escolar:
     no implica atender a las particulares del niño q no aprende
     sino q se está realizando una evaluación d la capacidad del sistema social y educativo para retener a los niños dentro del sistema, elevando sus éxitos y fracasos en relación con lo q se espera d él.
El niño al fracasar en sus evaluaciones, el niño con problemas está denunciando:
     perturbaciones en el proc d apropiación de conocimientos,
     así como d la inadecuación por parte del sist educativo para ofrecer las condiciones económicas, pedagógicas y sociales necesarias para q dichos aprendizajes se produzcan dentro d la normatividad establecida.
La autora realiza una investigación con 40 chicos d un medio económico-social desventajado; 20 tenían prob d aprendizj y 20 no los tenían.
Datos obtenidos: 60% d los niños sin prob, tenían padres q pertenecían desde su origen a la región dond el niño se encontraba cumpliendo su escolaridad. El pasado y caract histórico-culturales del grupo al q pertenecen sus padres, queda como una suerte d estructura referencial d la q el niño selectiviza intereses y denota un potencial para integrar objetos y novedades.
Esto demostró q no son las características d la condición socio-económicas social d los niños en estudio, sino la existencia d patrones d simbolización probablemente no compartidos por el sistema escolar, lo q lleva a los fenómenos d pérdida d interés y aislamiento, ya q la escuela tiende a la uniformización cultural sin respetar los antecedentes culturales d los niños, forzándolos a una integración.
Por otra parte en los niños con problemas apareció en cuanto a la fc materna y paterna como constituyentes d la subjetividad:
Madres: expulsivas y destructivas. Estas madres no ofrecían el espacio psíquico necesario q posibilitaría la activación y el deseo d búsqueda d conocimientos.
Padres: ausentes y autoritarios. Favorecían la permanencia a una pseudolegalidad materna y reforzaban la dependencia y el aislamiento.